
Jackson Browne, nacido en Alemania y criado en los EE.UU tenía una visión absolutamente crítica de su país adoptivo. No se había atrevido a demostrarlo hasta el 86, cuando editó "Lives In The Balance". Hasta entonces se había movido en un sonido más pop ochentero tirando a lo casual, tocando temas básicamente amorosos, logrando sí, un reconocimiento y un respeto merecido. Con "Lives In The Balance" pateó el tarro. Desconcertó a propios y extraños con letras de absoluta furia contra todo un sistema y un modo de vida, a sus ojos, totalmente censurable. La tapa original del álbum se había editado con la cara de la Estatua de la Libertad ¡AL REVÉS!, lo que ocasionó un revuelo, quejas y una petición oficial, por supuesto aceptada por la disquera, de corrección. Pero lo cierto es que los 8 temas que componen el disco son, sinceramente, maravillosos. Browne demostró que se pueden "gritar" tus desacuerdos cantando bellas canciones y, que te parezca cierto o no lo que dice, tenés que reconocer que lo hace estupendamente bien. El hombre ya había demostrado que sabía...pero no tanto.
..
..


