
La "vuelta" de Genesis fue, en principio, una excusa para que Phil Collins editara un montón de canciones que no había incluído en ninguno de sus multivendidos discos o en ninguna de las bandas de sonido que en esa época lo "asediaban" pidiendo sus servicios. Collins siempre se destacó por lo prolífico de su creación y eso, sumado a que vendía absolutamente todo lo que "dijera", ayudó a que sus ex compañeros se acoplaran a la idea. Demás está decir que el "nuevo" sonido del grupo se parecía mucho más al de su vocalista que al que la banda había registrado en sus inicios, agregándole un poco más de participación de Rutherford y un ritmo un poquitito más roquero. El resultado fue un tremendísimo éxito que vendió mucho más de lo que se podía esperar. El momento de Collins más el muy buen puñado de canciones que armaron para el disco, hizo que durante todo el 86 escucháramos "Invisible Touch". Y no solo el tema central...todo el disco. ¿Que cómo está?. Buenísimo, por supuesto.
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